Comarca "Sierra de Cazorla"
La zona de producción
[Datos históricos del cultivo en la Comarca]
Las noticias más antiguas relativas al olivar en la comarca Sierra de Cazorla después de la Conquista y repoblación de la zona por Fernando III, en el Siglo XIII, proceden de la documentación de la Villa de Quesada durante los siglos de la baja Edad Media, y en ella se constata ya claramente la presencia del cultivo de olivar en la zona. Es muy probable que estos primeros documentos aludan sin duda al cultivo del olivar heredado de los musulmanes ya que Quesada pasó definitivamente a dominio cristiano en 1.295-1.310 (según diversos autores) pero también pudiera tratarse de los primeros cultivos cristianos. Nada más producirse la ocupación cristiana de la zona el olivar aparece vinculado a la misma de manera clara y evidente. Que no se trata de una denominación vaga y genérica ni de mero formulismo documental sin contenido concreto, nos indican las distintas maneras utilizadas en los documentos para nombrar el olivar: vinnas olivares, tierra de olivar, y en el último caso, se precisa, de manera muy concreta "e vn olivar".
El Olivar en los Siglos XVI -XVIII
Sin embargo, el desarrollo olivarero en la comarca hubo necesariamente de
sufrir algún retraso respecto al resto del Valle del Guadalquivir.
La Sierra de Cazorla constituyó una zona de frontera con los moros
granadinos hasta 1492 en que cae el reino Nazarí y su capital, Granada.
En tales condiciones, como se ha dicho, la ganadería ofrecía
mayor economía de brazos y menor vulnerabilidad que el olivo como fuente
de riqueza. Pese a ello la presencia del olivar en el ámbito de la
Sierra de Cazorla queda igualmente constatada documentalmente en el Siglo
XVII. Es a través del estudio de las rentas señoriales en el
adelantamiento de Cazorla hacia comienzos del Siglo XVI, como podemos hacernos
una idea de la situación del olivar en la comarca. Es decir, 22000
mrv de un total de 207762 mrv que suman las rentas de ese ejercicio, corresponden
al olivar. La impresión general que se extrae de estos documentos es
que el cultivo del olivar está ya perfectamente asentado en la época
de los Austrias Mayores. Del siglo XVI se posee un censo de población
de la Villa de Quesada donde aparecen reseñados los oficios de los
distintos vecinos y entre ellos figuran 9 molineros de aceite. Y poco más
de un siglo después, el Catastro Ensenada, (año 1752), registra
3 molinos de aceite en esta villa y 7 molinos de aceite en Cazorla indicándose
además su situación y dueño.
Concluiremos reseñando la imagen de algunos de los pueblos que hoy
conforman la "Comarca de la Sierra de Cazorla" a mediados del siglo
XIX, el "Diccionario geográfico" de Pascual Muñoz
(1845-1850) editado antes de producirse de lleno el proceso desamortizador
al que, como decíamos, va unido en muchos casos el espectacular crecimiento
del olivar en el siglo XIX.
[Condiciones del cultivo]
Marcos de Plantación
El relieve es en mayoría accidentado, con pendientes elevadas, pudiéndose encontrar el olivar, con frecuencia, entremezclado con el pinar. La superficie total representa el 5,89% de la superficie de olivar cultivado en la provincia y el 52% de la superficie en la comarca.
Entre el 20 y el 25% del olivar se considera de riego y las aportaciones
de agua así como los sistemas de aplicación son variables según
disponibilidades y antigüedad en la implantación del mismo.
Tamaño de las Explotaciones
Sin Tierra .............2'28 %
1 Ha...................21'34 %
1-5 Has..............43'25 %
5-10 Has............14'84 %
10-20 Has............9'88 %
20-50 Has............5'50 %
Control integrado de plagas y enfermedades
Se plantea una defensa sanitaria del cultivo muy diferente a la tradicional (tratamiento a calendario fijo), utilizando los mecanismos naturales de regulación de poblaciones, teniendo en cuenta la necesaria protección del medio ambiente, la economía de la explotación y la necesidad de obtener alimentos cada vez más saludables para el consumidor, inclinándose por la vía de limitar racionalmente el empleo de insecticidas y fungicidas de síntesis.
En el Control Integrado de las Plagas, el primer paso a seguir, es la identificación
del problema y después la estimación del riesgo. Esta labor
la realiza semanalmente, en cada parcela, el técnico, basándose
en adecuados sistemas de muestreo. Una vez determinada la incidencia de cada
plaga o enfermedad y los niveles de población, de acuerdo con la estrategia
de control integrado (según Reglamento Específico de Producción
Integrada de Olivar, según Orden de 12 de agosto de 1997) se ordenará
a los olivareros la aplicación de medidas directas de control y solamente
cuando se superen los niveles de intervención establecidos se realizara
el tratamiento. Si fuese necesaria la intervención química,
las materias activas a utilizar serán exclusivamente las seleccionadas
en la estrategia de control integrado entre las autorizadas por el Reglamento
y siempre con un control riguroso del medio ambiente. Se vigilará,
también, que las aplicaciones se realicen empleando una maquinaria
adecuada a cada tipo de tratamiento, así como, su correcta regulación
y dosificación. Se evitarán erosiones del terreno realizándose
además análisis periódicos de suelo, foliares y agua
de riego.
